lunes, 19 de marzo de 2012

Al Chaco y Corrientes en camión

Me desperté temprano para irme de Vera. Desayuné con Mónica y su hija, que respectivamente se iban a trabajar y al colegio, y me despedí de ellos, por supuesto muy agradecido.

Llega el momento de partir otra vez, pero esta vez sé que será especial. Me meto de nuevo por las calles de tierra, ahora con las dos mochilas encima. Está amaneciendo, despejado y fresco, y ya se ven los campos de alrededor del pueblo. Cubro las 20 cuadras que hay hasta la Ruta 11 y hasta la Shell, y lentamente empiezo mi trabajo de hormiga de buscar algún camión. Acá pasan miles por día y dicha estación es parada obligada.

Después de cuatro o cinco intentos fallidos, no había pasado ni media hora que ya estaba encima de uno que iba hasta el Paraguay. Generalmente las empresas de transporte ya no dejan a los camiones llevar gente. Miguel, el camionero que me llevó a mi, obviamente hizo silencio ante sus superiores y se convenció de llevarme por gran solidaridad pero también, básicamente, por mi cara de perro mojado y porque yo tenía mate. Este último factor es absolutamente elemental y decisivo, y yo lo sabía bien.

Resistencia


Mi felicidad era completa y se trataba de un favor mutuo. Realmente el del camionero es un trabajo muy fuerte y lo pude percibir claramente ahí arriba, en esa pequeña cabina.


En unas cinco horas hicimos los 350 kilómetros que hay hasta Resistencia, ahí me bajé en la ruta y caminé hasta la terminal. El sol del mediodía de Chaco pica que da miedo. Después de buscar una hora, conseguí un colectivo urbano que me llevara a Corrientes. Cruzamos el absolutamente monstruoso Río Paraná, monumento colosal de la naturaleza del litoral, y ya estoy bajo cielo correntino, en la capital de la provincia y el chamamé.

Cuando me bajo, después de preguntarle al chofer, camino hasta el Mercado El Piso, del cual me pasaron el dato de unas combis que van a Santo Tomé, pero estaba cerrado. Entonces me dí cuenta del terrible hambre de las tres de la tarde que tenía, y almorcé ahí mismo, por $12, unas empanadas que eran un poco más chicas que un llavero.


Mi compañera


Para hacer tiempo salgo a seguir caminando por ese barrio, buscando algo o alguien. Llegué a una plaza y ahí me quedé en el pasto unas dos horas hablando con Andrea, la señora encargada de la limpieza del lugar desde hace ocho años. En eso cae Antonio, un señor viejo de canas largas que junta botellas de plástico en varias bolsas para venderlas, y se suma a la charla haciendo gala de una gran sabiduría. Ellos me cuentan de Corrientes y me preguntan sobre Córdoba.

Al tener que irme, les agradezco la compañía y les ofrezco sacarnos una foto como recuerdo. Antonio me dice, "el mejor recuerdo es la charla que acabamos de tener", saluda y se va cargando las botellas. No tuve nada que decirle mejor que el silencio.


La plaza en Corrientes y Andrea trabajando.


Después de eso doy un par de vueltas más y me vuelvo al mercado buscando las combis: resulta que no hay más en lo que resta del día. No queda otra que ir a la terminal y ver qué pasa con los colectivos y el paro nacional. Voy en un urbano porque queda lejos. El cansancio ya me pesa pero mi objetivo de llegar esa noche a Santo Tomé (frontera con Brasil) no cambia ni un poco.

Si bien la medida estaba anunciada, la terminal es un mundo de gente exigiendo viajar, pero los muchachos del gremio de la UTA (el que está de paro) tienen la manzana rodeada: están por todos lados controlando que nadie salga y, está claro, son capaces de cualquier cosa. Charlando nos llega el comentario de que le prendieron fuego las cubiertas a un colectivo de la empresa Río Uruguay que estaba por salir igual. En ese momento yo pienso: no vamos a creer todo lo que dice "la gente" (Mirtha dix it), con lo exagerada que es.

El "Crucero del norte" que, junto con unas diez personas, yo quería tomar a las 18 hs, está estacionado, medio escondido, en una calle de tierra del costado. Justo cuando estoy llegando veo que hace marcha atrás y se empieza a ir. Los muchachos del gremio, camuflados en las esquinas, lo ven y, a los gritos, salen en autos y motos con la lanza a buscarlo.

En treinta segundos, igual cantidad de tipos rodean el colectivo y, con golpes a los vidrios y piedras, amenazan al chofer diciéndole de todo menos "lindo". Otros dos o tres se bajan de un auto, abren el motor por atrás y cortan las mangueras de agua. Todo está perdido por ahora. El chofer decide salir después de las 12 de la noche, hora en la que se levanta el paro. No hay otra: viendo lo que pasó y conociendo a la gente sin cura, tumor maligno de nuestros pueblos, yo prefiero lo mismo. Se van en sus autos y motos insultando no solo al chofer, sino a toda la gente también.

Ahora, a aguantar entre todos los que estamos ahí, ya en medio de un buen clima, pura risa y sarcasmos para poder tragarse la bronca y esperar que se hagan las 12. Parecíamos Sabina, y al últimos éramos una familia nueva comiendo juntos y charlando de la vida. Al colectivo le arreglaron las mangueras... y salió.

Todo esto me pasó en un solo día o menos. A seguir viaje que a eso de las 5 de la mañana ya me espera mi querida prima Sandra en Santo Tomé (frontera con Brasil).

sábado, 17 de marzo de 2012

Santa Fé capital y Vera

El calor ya se siente en el colectivo al llegar a la capital de la provincia santafecina. El sol pega contra los ranchitos de las periferias, al borde de los ríos. Hace más de 40°.

Daniel, un paraguayo de Asunción que conocí en el bondi, me vino hablando mucho de su país y me dieron ganas de ir. Y como no hay ningún tipo de impedimentos...

Llegué y mi amiga Pilar me buscó en la terminal. Fuimos para su casa inmediatamente. El calor era insoportable y su hospitalaria familia me recibió como siempre. La pileta y unas cervezas ayudaron a refrescar el cuerpo.

Pensando para dónde seguir viaje, decidí que mi objetivo era llegar a Vera, pueblo donde nací y viví de niño.

Charlando con Juan, hermano de Pilar e hincha empedernido de Unión: ¿tomás cerveza? No, estoy muerto y mañana me voy temprano con mi viejo. ¿Dónde vas? Nos vamos a Chaco, me responde. ¿Ah, si? Yo voy para aquel lado también. Así fue que al día de haber llegado conseguí quien me lleve a Vera, 250 km. al norte, camino al Chaco.

Me despedí de Pilar, de su madre y salimos en una camioneta VW Amarok que era como un avión. En dos horas y media, y con velocidades máximas de 170 km/h, ya estaba en Vera, el que fuera el pueblo que me vio nacer y dar mis primeros pasos. Fui a parar a la casa de Horacio y Mónica, familia amiga desde que vivíamos acá.

Vera

A la mañana siguiente salgo a caminar y me meto por las calles de tierra. Encuentro la casa donde vivíamos y le saco unas fotos. Todavía me acuerdo, en una o dos imágenes como si fueran un sueño, de estar jugando en esa tierra o barro sobre el que ahora estoy parado, teniendo tres años. Veo la cuneta llena de bosta, y me acuerdo de haberme caído ahí en la bici.

Después de eso sigo caminando y bajo por la calle Mariano Leiva, para el lado oeste. Un nene casi desnudo está apoyado en una pared y jugando con un karting rojo, la gente pasa andando en bicicleta al rayo del sol del mediodía, las casas son cada vez más bajas y más chicas. Una nena vestida de celeste pasa corriendo por la vereda de su casa y las cunetas largan un olor a podrido y a desechos humanos en todas las calles a la redonda. 


La casa donde viví

La cuneta
 Paso por una casa donde suena un chamamé proveniente de un acordeón: el tipo está sentado en la puerta tocando y yo me hago el distraído y me quedo un rato para escucharlo. Voy hasta el final del pueblo y me subo a la ruta que va para Tostado y termina en Santiago del Estero. Empiezo a caminar por el campo: seguiría pero hago solo un kilómetro y vuelvo al pueblo y a la casa.


La ruta que va a Tostado




Ahora, mi objetivo e idea es llegar mañana a Corrientes. Aún no tengo idea cómo porque está anunciado un paro nacional de colectivos. ¿Cómo andará el dedo? Todo está a favor.

lunes, 12 de marzo de 2012

Kilómetro 0, otra vez

A horas de partir, muchas posibilidades e ideas se cruzan en la mente. ¿Qué pasará? ¿Dónde voy a terminar? No tengo la más pálida idea, tengo solo un recorrido de base sobre el cual me moveré, pero que podrá tomar cualquier tipo de rumbo, cualquiera sea el motivo que genere el volantazo.

Santa Fé capital primero, y después de alguna manera tengo que llegar a Santo Tomé (Corrientes, frontera con Brasil). No sé por dónde cruzar el Paraná para seguir para el norte, ni con qué personas me encontraré, ni cómo voy a hacer, mucho menos por qué medios, pero tengo todo el optimismo. Después me gustaría llegar a conocer Posadas, de ahí a Formosa y algún lugar de la frontera con Paraguay; y por último a la provincia de Salta y frontera con Bolivia. Desde ahí la idea es ya emprender de alguna manera el regreso a Córdoba.

El plan tiene cierto sentido y voy a estar con amigos y parientes, pero no está par
a nada asegurado sobre ninguna base, de ningún tipo, ni económica ni temporal. La idea se reduce sólo a llegar
siempre al próximo objetivo y seguir conociendo cada vez más. Más que nunca seré aprendiz de Mostaza, e iré paso a paso.

Parece que salgo solo, pero no, mucha gente me acompaña, y sobre todo muchos lugares y más gente me espera allá. Mucho de eso será inesperado y bueno, muy bueno, porque mañana
siempre es mejor. Y doy fé.

Arrivederci... y que sea ruta nomás.

Las que llevan todo

jueves, 8 de marzo de 2012

Empujarse

Se acercan los días, se pisotean entre ellos generando más ansiedad. Una ansiedad feliz. Quizás sea el momento tan especial de sentir que se arriesga todo, lo poco que se tiene, que es solo un puñado de sueños que valen más que el oro del mundo, y que esperan, sean los que sean.

Hay que empujarse entre todos.

En cuatro días parto, concentrado en la ruta, en mi ruta, pero con mucha gente en la mochila que espero, y estoy seguro, me acompañarán.

Tomo unas palabras de un increíble libro ("Atrapa tu sueño"), de una gente muy especial, y las hago nuestras:

Cuando más arriesgo mi vida por algo que tanto quiero, es cuando más vivo me siento. Prefiero morir intentando vivir, que morir sin haber vivido.

lunes, 5 de marzo de 2012

Recalculando

Hola a todos los amigos lectores (me siento importante), he vuelto para tratar de hacer de este espacio algo fructífero nuevamente. Es un blog de viajes que inicialmente lo hice para contar acerca de un solo viaje en especial; pero creo que es hora de usarlo para generar algo más. Ya que la adicción por viajar no se agota sino que, todo lo contrario, se incrementa día a día, hay que corresponderla con algunas palabras de aliento, compañía y apoyo.

Ya sé que debería cambiarle el nombre al espacio y que se llame algo así como www.acualquierlado.blogspot.com pero ya está. No lo voy a cambiar así que tendrá ese nombre pero voy a contar acá y dejar registro de cualquier tipo de viaje, en lo posible, de ahora en más. Aunque el mal de la tecnología a veces no lo permite, y capaz este blog quede obsoleto con el paso del tiempo, de alguna manera nos la vamos a ingeniar para transmitir aventuras, vivencias, lugares, personas y sueños. Y eso sobre todo, el sueño.

Esto no va a ser para tratar de ganar plata ni mucho menos (ni podría hacerlo si quisiera). Va a ser para contar que cualquier sueño, de cualquier tipo, está para ser cumplido y no dejado de lado. Sé que para mi, como para muchos, el viajar es soñar e implica sueños. Los trae consigo. Y si se sueña se vive más y más fuertemente, porque esa esperanza de lograr algo es lo que nos mantiene vivos.

Acá largo de nuevo con esto. Espero les sea de agrado y todos nos acompañemos en la ruta, río, montaña o lago que sea. Aunque no nos veamos. Porque nunca se viaja solo.

La siguiente aventura es una vuelta por el Litoral argentino, Formosa, en lo posible parte de Paraguay y Bolivia, y Salta.

Fecha de partida: 12 de marzo.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Segunda parte - El tiempo presente

Los años transcurren infinitamente, el sol sigue saliendo, subiendo por millones de ventanas que se dejarán penetrar suavemente en sus rejas, entibiándose lentamente con los rayos cada día, hasta caer la tarde. El tiempo se sucede yuxtaponiéndose. Creciendo. Quedarán por allí amores intensos, personas entrañables, referentes admirados, sentimientos eternos que duran solo semanas, meses, o años.


Pero ahora es el tiempo presente, suave e inapelable como un vívido sueño, que no nos deja resquicio ni opción posible: la única verdad está en el momento en que estás, como ya dice la canción. Aunque después se pueda intentar volver una y otra vez a ese instante, la verdad ya será otra, solo las formas del amor pueden atravesarlo todo una sola vez y de alguna manera perdurar, para después, quizás, tomar nuevos rumbos. ¿Quién tiene la receta para sentir? ¿Dónde está la escuela en la que me enseñaron a vivir?


Por eso es que uno siempre vuelve a aquellos lugares donde amó la vida, por eso es que tenemos la necesidad (y la posibilidad, la cual se deviene de esa necesidad) de viajar una vez más, de irnos un tiempo a lugares llenos de todo, de arriesgar la vida siempre un poco más, esa vida llena de una existencia tan finita y contundente que no da muchas segundas oportunidades como para darse el lujo de no jugarse la vida por algo, o pretender no dejar nada aquí.


Pondremos en juego nuestra existencia misma, nuestras formas de amor, felicidades y tristezas: extrañaremos, olvidaremos, disfrutaremos, nos angustiaremos, volveremos, pero ahora simplemente haremos lo que queremos hacer: viajar.


Continuará...

martes, 27 de julio de 2010

Desintegración abstracta del viaje

"Las distancias están para ser recorridas", dijo un amigo y compañero. Las distancias están para expandir la mente hacia lo que está en un terreno potencial de desarrollo del ser, hacia un terreno que pertenece al desarrollo real, actual e histórico de otros seres que habitan esas tierras por explorar. Las distancias no requieren ser analizadas, ni estudiadas, ni medidas, ni nada... solo requieren ser recorridas.


El recorrer las distancias te pone en otro lugar simbólica y espacialmente hablando, desde el cual automáticamente uno se encuentra en nuevos escenarios, y se perciben las estructuras de "la realidad" desde nuevos puntos de vista y desde nuevos contextos.


La gente es otra, los espacios físicos son otros, la realidad que uno vive se torna diametralmente opuesta de la que día a día se rodea en la cotidianeidad y rutina de los días de la vida. Eso también nos pone en un escenario mental nuevo, apasionante e inesperado en las características particulares de cada lugar alcanzado por medio de las distancias.


El "valor" económico


Comparado con este proceso de transformación mental que va viviendo la mente, el alma y posiblemente también el cuerpo, en conjunto con la gente y los lugares con los que uno se va encontrando, y determinado por todos ellos en una "revolución gradual de las percepciones", el valor económico que tiene o puede tener un viaje adquiere un obseno segundo plano y puede ser hasta denostado y considerado inútil.


El mito de la necesariedad de la plata para viajar es cierto para quien lo quiera creer. La plata te puede llevar en un avión a determinado lugar, pero no te va a servir para conocer a la gente de ese lugar. Los lugares y los paisajes no te van a cobrar para que los veas, explores y percibas. Salvo lugares de acceso privatizado y para el que hay que pagar una entrada; pero aún así, el proceso interno del conocimiento, del contacto y transformación de las percepciones provocado por un lugar que no es el nuestro, ese maravilloso y grandioso proceso del viajar, es gratis.


Conocer otro país, u otro lugar dentro de los límites de Argentina, es más que recorrer la distancia que lo separa del nuestro, es más que señalar en el mapa que estamos en un pedazo de tierra que no es aquel del cual nosotros provenimos. Al recorrer esa distancia, que está para ser recorrida, uno adquiere otra dimensión mental y se da cuenta de que un país es mucho más que un pedazo de tierra, es más que un sitio diferente al nuestro en un mapa, es mucho más que un lugar con otro nombre.


Un país es su gente, son sus formas de vida y estructuras sociales, es su grandeza determinada por sus características únicas, es sú música, su historia, sus comidas y bebidas, su organización sociopolítica y económica, además de sus espacios físicos, paisajes y disposición geográfica y geopolítica. Conocer un país es conocer eso, y conocer esas dimensiones de un país, en ese proceso intrínseco de internalización y expansión de la mente y el alma por medio de "lo distinto", es gratis.


Viajamos así porque no sabemos viajar de otra manera


Al pretender viajar evitando el lujo, gastando lo menos posible y de las formas más sencillas, sin tener nada en claro, improvisando, comiendo lo que haya, etc. no queremos "escapar del sistema" ni "ratonear", tal como se suele decir a través de esas frases hechas y reproducidas que no dicen mucho, son banales y ya están muy trilladas. No, nosotros queremos, más que nunca, conocer ese "sistema", meternos en él pero desde el otro lado, aquel que es el mayormente ignorado y avasallado por la historia y por el verticalismo del poder económico. Tan simple como eso.


Por más que ya jamás nos podremos liberar del todo de las deshumanizantes categorías del mercado, en las que hemos sido criados, y en los más o menos diferentes contextos en que nosotros hemos crecido, queremos demostrarnos que no es necesaria la plata para cumplir grandes objetivos y "ser felices", y que realmente el mundo está patas para arriba con respecto al que nos suelen mostrar en algunos libros y medios de comunicación, o el que exhiben desde los sectores hegemónicos.


Queremos sentir algo de lo que siente la gente que conoceremos en el camino, ellos que realmente son la esperanza de la humanidad, los que claman por posibilidades y los únicos que saben ser realmente felices. Queremos serles útiles de alguna manera, quiero ir despojándome, "desnudándome" de a poco y expandir la conciencia para encontrar formas de canalización del espíritu y formas de luchar por cambios estructurales.


Si en algo de todos estos preconceptos, predisposiciones y/o prejuicios estoy equivocado, cosa muy probable, sé que el viaje me lo corregirá una y otra vez delante de mis ojos, hasta que realmente aprenda que las respuestas correctas están siempre al costado, en la misma línea nuestra, en el pueblo, en los pueblos, en los que menos tienen, en los "nunca escuchados".


Queremos solamente viajar, con todo lo que de eso se derive o se vaya a derivar, sin saber bien a dónde ir, sin saber qué vamos a comer, pero sabiendo que tenemos todo lo que le hace falta a una persona para poder vivir en el sentido humano: otras personas al lado de manera permanente y aire en los pulmones. Lo demás, veremos en el camino. Y si alguna vez nos preguntan por qué viajamos, diremos solamente, sin vacilar un segundo, "viajamos por viajar".

jueves, 22 de julio de 2010

Soy de aquí y soy de allá

Soy de aquí y soy de allá. De una Sudamérica siempre incipiente, de una tierra siempre viva, de luces, sombras, colores de identidad y dobles verdades. De un suelo amado... limpio o sucio, bajo o alto, verde, rojo, amarillo o negro, pero siempre amado.


Si alguna vez andando me encuentro con ella, no dejaré de verla y recibirla, de escucharla y hablarle, de caminar por sus senderos, de oler sus árboles, de comer sus comidas y tomar sus bebidas, de perder mis ojos en algunos de sus ocasos, o alguna de sus mujeres, y abrirlos en alguno de sus amaneceres, cuando la tierra me acaricie y por las piedras y las aguas aparezca el sol.


Cuando viajando la encuentre no dejaré de apollar mis rodillas en ella, de sentir mis manos en sus montañas o arenas, en sus plantas o bosques, ni en sus aguas y su aire. No podré evitar abrazar su gente, sus países, escuchar su música, lavar mi cara con sus rayos de cultura.


Allá habremos de ir otra vez a oler la pulcritud o el hedor, a navegar por cósmicas realidades en complicidad con subyacentes galaxias inexploradas. Allá tendremos que ir y encontrar lo que no se espera, a tocar lo intangible, a sentir el sabor de lo salado, lo dulce y lo insípido, a respirar los aires que llenan los pulmones de aparentes mezclas de mundo real o superfluo, onírico o sensorial. El tiempo es hoy, nada será eterno.


De grandes y fríos mares occidentales, de humectales centrales y septentrionales, de montañas y desiertos tan omnipresentes e infinitos como las almas que en un puño apretado se unen orgullosas, en vastos espacios y horizontes verticales, en sublimes tierras de libertad.


Soy del sur, del norte, del este y el oeste; y si el sudeste clama, lo soy tanto como del sudoeste, del noreste y el noroeste. Soy de acá y soy de allá, del alma de Argentina; desde Ushuaia a Cartagena de Indias y la Península de Guajira; desde Pernambuco y Salvador a Chiclayo, Cuenca y Punta Arenas; desde Montevideo a Bucaramanga y Medellín, pasando por Asunción, Potosí y La Paz; desde Salta y Jujuy a Caracas y Maracaibo.


Soy de los Incas, de los Wichis y Mapuches. Soy de Bolívar, San Martín y Belgrano; De Túpac Amaru y Guevara; de Machu Picchu, de las Cataratas del Iguazú y de la Selva Amazonas; de las Minas de oro de Potosí y del Cerro Aconcagua. Soy del Titicaca. Allí el viento siempre sopla alto, libre y bueno, también soy de la Cordillera de los Andes, de Malvinas y del Glaciar Perito Moreno.


Soy de un Cusco de madera balsa y un Perú enorme, de un Chile amalgamado, de una Bolivia transversal y genuina, de una La Paz inconmensurable, de un Paraguay sonoro y diacrónico, de un Brasil hiperquinético y una Río clásica y mundial, de una Venezuela y Ecuador múltiples, de un noble Uruguay, de una Colombia límpida y cálida y, sobre todo, de una Argentina eterna e infinita.


Soy de cada provincia, de cada cerro, cada valle y cada río, de cada ser y cada kilómetro, de cada soledad y cada compañía. Siempre vivo, siempre nuevo. Que no nos engañen otra vez al querer expropiarnos de las mieles de nuestros panales. Miro en la profundidad una esfervescente vida que será ya propia, ya en la ruta y viajando, ya transparente y ya al fin libre... ya al fin libre.

martes, 17 de noviembre de 2009

"Uno hace de sí aquello que ama" (L.A.S.)*


Al subir por el mapa caen las horas.
Lejos del mar, nos ahogamos en sal.
Vámonos de aquí, vámonos de aquí...
Llenando de sangre esta ruta de cristal.


Destruyendo calles inmortales
El cielo es del aire y del sol
La montaña llora porque nadie la escala
Y el alma creyéndose libre va.


¿Dónde me llevas de viaje esta vez?
Todos están acá, nadie va hacia esa luz.
Albatros de primavera en huída cruel.
¿Dónde están los pasos que llevan a tu cruz?


Vámonos de aquí, vámonos de aquí
Es nuestro el diamante del mundo
Y el abrazo en la vena que por la tierra clama
Porque uno hace de sí aquello que ama.




*La frase es de Luis Alberto Spinetta.

lunes, 9 de noviembre de 2009

El Camino del Inca

Al notar que mucha gente está interesada en hacer el Camino del Inca y que varios me han consultado sobre ello, llevaré adelante este post tratando de ayudar a informar al respecto para aquellos que tienen dudas (yo soy uno de ellos porque no lo hice) e invitando a quienes lo hayan hecho a que cuenten más o menos en qué consiste, cómo se puede reservar, precios y, lo más importante, sensaciones resumidas en una o dos palabras.


Para más información:
http://www.viamedius.com/foro/sudamerica/Camino_del_Inca/5
www.viajeros.com

lunes, 26 de octubre de 2009

Impasses


Fue mucho más, nos pasó la ruta por encima.
No esperábamos tanto. ¿Eran alucinaciones o caminos?
Sabíamos lo que es viajar, mas no sabíamos demasiado.
Quisimos saber, y antes de lo pensado lo conocimos.


¿Cómo algo nos pudo seducir de esa manera, hasta amarla?
Y si, porque la ruta nos venció de todas las formas posibles.
Como una mujer irresistible, la conquistamos y fue nuestra.
Su perfume olía a hierbas de montaña, a mar, a deseos incontenibles.


Me di cuenta que no hay nada más grande que el primer amor.
La ruta es una mujer: te lleva a los lugares más lindos del mundo.
Recorrerla es un placer, y ahora que abrimos los ojos podemos ver.
Y cuesta entenderla, es una página en blanco de algún blog trotamundos*.


Todo camino puede andar, todo puede andar*. ¿Dónde vamos?
Pateando inviernos y otoños enteros por Bolivia, o no sé dónde.
Superviviendo a años llenos de nada, poco, algo o mucho.
Toda respuesta estará escondida en la ruta, al costado, o en un monte.


No tenía visiones estrechas, pero fue demasiado; una furia contenida.
Árboles, guitarra, familia, amigos, mujeres, ruta... ¿Mucho pido a la vida?
Y no lo puedo evitar, caigo rendido. Nada me genera lo que el viajar.
Bienvenidos al tren y... ¡Bendito sea, bendito sea su viaje!


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-Invito a que los eventuales amigos visitantes cuenten qué les genera a ustedes el viajar, o qué les gusta o disfrutan más de ello; a fin de ayudarme a generar y difundir una "cultura viajera".

lunes, 19 de octubre de 2009

Precios y recomendaciones (parte 3)


Más datos o recomendaciones...
Hospedarse en cualquier lugar del norte de Argentina es barato (por $20 dormís en algún hostel, no hace falta decir si bueno o malo, simplemente dormís), solo hay que cargar la mochila y caminar un poco en cada pueblo, preguntar y buscar: es parte de esta forma de viajar.


De todas maneras, nada más barato que Bolivia: ni bien se cruza la frontera se pasa automáticamente a vivir por unos 30 pesos argentinos por día de base aproximadamente si tenemos en cuenta que en Potosí, La Paz o Copacabana, o la mayoría de las ciudades, un hospedaje común va desde 20 a 45 Bs ($10 - $25) y un menú completo (del más barato) en el Mercado o cualquier lugar de comida cuesta entre 7 y 10 Bs (4 - 5 pesos argentinos).


En Perú la comida está prácticamente a igual precio (un menú económico pero completo en Cusco va desde los 5 hasta los 10 soles y en Aguas Calientes y el resto del país los precios más accesibles rondan también ese monto). El sol peruano está prácticamente 1 a 1 con el peso argentino, con una leve desventaja para nuestra moneda.


Lo recomendable, hablando de la moneda, es llevar la mayor parte depositada en alguna tarjeta de red internacional. En cualquier ciudad de Bolilvia o Perú se puede extraer de cajeros que están casi siempre en el centro de las ciudades. Hay que llevar algunos dólares o sacarlos allá. No hace falta decir dónde hay que llevar guardado/escondido lo que se tenga de plata grande, las tarjetas o los documentos. La suciedad de algunos días sin bañarse pueden impregnar de olor los billetes con el riesgo de que la gente que los reciba sea víctima de ello, pero en fin, ¿qué va a ser? Todo sea por viajar.


La entrada a Machu Picchu se saca en Aguas Calientes (hay que sacarla al llegar al pueblo), al frente de la plaza de armas (en donde está la estatua del indio Pachakutek). Cuesta 64 soles con la ISIC Card o cualquier libreta de estudiante actualizada; sino, 124 soles. Jamás pensé que iba a amar tanto mi libreta como la amé en ese momento en que le di la mayor utilidad de toda mi etapa de facultad. La había usado durante tres años para rendir varias desagradables materias y ahora la usaba para entrar a Machu Picchu a mitad de precio (algo que en realidad, no tiene precio), ¿quién lo iba a decir? Como te quiero, Colegio Universitario de Periodismo. Y bueno, somos humanos e imperfectos.


Por último, vuelvo a decir que la mejor forma de viajar es esa: simplemente viajar, al modo de cada uno, con el espíritu de cada uno, donde quiera cada uno. Lo importante es realmente querer hacerlo, amar el viajar, tener ganas de llegar a algún lado más que de comer, llenar los pulmones de aire donde no lo hay por la altura, y viajar por viajar; y que, como dije antes, cuando hay ganas en serio, las ganas se transforman en posibilidades.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Precios y recomendaciones (parte 2)

Ahora hablemos de plata, ¿de cuánto estamos hablando? Todo depende, nuevamente, del tipo de viaje que quieras hacer. En colectivo o a dedo vas a tardar más tiempo, pero vas a conocer en una cantidad directamente proporcional, y gastarás una cantidad de plata inversamente proporcional a lo que gastarías yendo en avión, tardando, a su vez, menos tiempo en esta última opción. El viajer es una relación conocer-tiempo-plata permanente. Toda una ciencia.


A continuación, un brevísimo resumen de los gastos que hicimos, como para darse una idea. De todas maneras, vuelvo a decir y lo reafirmo, para viajar a donde sea no son necesarias (y excluyentes) grandes cantidades de plata (odio esa palabra relacionada a tan sublime placer como lo es el viajar). Se puede viajar de la forma más sencilla y disfrutarlo de igual o mejor manera que haciéndolo lujosamente (a esta última opción, está claro, nosotros no la conocemos). A no olvidar que cuando de verdad hay ganas, las ganas se transforman en posibilidades; sino, a los hechos me remito.
Entonces, ahí van..


Precios de colectivos, tren y empresas:
-Córdoba - San Salvador de Jujuy: $151 semicama. (VIA TAC)
-San Salvador de Jujuy - Tilcara: $11. (Evelia)
-Tilcara - La Quiaca: $24 (Panamericano)
-Villazón - La Paz: 85 Bs. (Tupiza)
-La Paz - Cusco: 110 Bs. (Continente internacional)
-Cusco - Ollantaytambo: 5 s. (Empresa sin nombre)
-Tren Ollantaytambo - Aguas Calientes: Us$ 31 (Perú RAIL)
-Santa María - Cusco: 15 s.
-Cusco - Copacabana: 65 s. aprox. (Continental)
-Copacabana - La Paz: 15 bs.
-La Paz - Potosí: 60 bs. aprox.
-Potosí - Villazón: 45 bs. aprox.
-La Quiaca - Humahuaca: $15 aprox.
-Humahuaca - San Salvador de Jujuy: $16
-San Salvador de Jujuy - Córdoba: $151


Continuará...

lunes, 5 de octubre de 2009

Lo más importante: precios y recomendaciones (parte 1)

Al salir de viaje, teniendo en cuenta el tipo de viaje que haremos, nos preguntamos (por decirlo de la manera más sutil posible) qué debemos llevar y qué no, qué voy a usar y qué voy a llevar solamente a pasear y me hará un molesto peso en la mochila. Este último caso es el más común y nos pasamos todo el viaje maldiciendo aquella decisión cada vez que abrimos la mochila y vemos ese determinado elemento que llevamos al reverendo vicio, y nos aumenta el peso de la mochila innecesariamente.


Mi recomendación: llevar lo menos posible de ropa para ir lo más cómodo posible. Solo algunas pocas mudas de ropa que siempre tenés tiempo de lavar en los hostels y que se secan para el día siguiente. O si querés pagar en un lugar donde la laven (cosa que nosotros por supuesto no hicimos. Con suerte nos acordábamos de lavar la ropa) lo podés hacer y en todas las ciudades hay. Siempre hay que llevar abrigo a lugares de altura, aunque sea verano.


Si vas a parar todos los días en hostel, mejor: no tenés que llevar carpa y es un gran peso menos, sobre todo si tenés que caminar mucho como en un viaje a estos lugares. Sin embargo, nada le resta aventura a la carpa, sobre todo si llueve torrencialmente y se te inunda toda.


Todo depende del tipo de viaje que se quiera y esté dispuesto a hacer, todo depende. La experiencia da sabiduría y esa es la mejor forma de aprender a viajar y estar preparado para todo lo que pueda llegar a pasar. Con esto quiero decir que hay que salir y viajar, como sea. Lo importante es viajar.


- Para salir del país: al ser todos países y miembros asociados al Mercosur, solo con el DNI circulás libremente por toda Sudamérica. Si sos mayor de 21, no hay ningún problema. Sino, hay que hacer firmar un poder de autorización de los padres por un escribano (cuesta alrededor de $120). Para pasar a Bolivia es necesario, pero en Perú la mayoría de edad se alcanza creo que a los 20.


La frontera La Quiaca - Villazón es de las peores en el sentido del cansancio mental y físico que te genera estar ahí, y la cantidad de gente que hay, sobre todo en épocas de pico turístico como lo es enero - febrero. La solución: paciencia, a hacer la fila y los trámites de los dos lados y pasás con un papelito que tenés que guardar para salir del país, como constancia del día en que entraste y de que entraste legalmente. Los gendarmes de ahí son la peor basura, no es recomendable preguntarles nada a ellos si querés saber qué tenés que hacer para pasar.


El trámite para pasar a Perú es mucho más sencillo y ameno. La empresa de colectivo en la que crucés la frontera te inicia el trámite dándote el formulario para ir llenándolo ahí mismo en el colectivo, antes de llegar a la frontera. Por Desaguadero (ya en Perú) y por Yunguyo (por Copacabana) es igual de sencillo y los gendarmes y la gente son más amables y tratan un poco mejor a tu foraneidad e ignorancia.


Hay una simple razón para esto (según yo) y es que la gente peruana está más preparada para recibir a turistas y les sienta mejor recibirlos: sabe que el turismo les da grandes ganancias por la cantidad de atractivos y lugares con los que cuentan. Millones de personas visitan por año Perú, y miles de extranjeros de todo el mundo van a Machu Picchu todo el tiempo.


En cambio, Bolivia es mucho más resistente y reacia a los turistas (más si son argentinos, norteamericanos o europeos). Saben que vamos y por dos monedas (sobre todo yanquis y europeos) vivimos en su país y viajamos por él, se sienten usados e invadidos y probablemente eso sea una humillación para ellos, y es totalmente comprensible. Además sumado al hecho de que ellos conocen los tristemente famosos prejuicios discriminatorios de que son objeto en nuestro país. Entonces es totalmente entendible que nos traten así en su tierra, porque ellos no pueden saber que nosotros vamos con todo el respeto hacia su país, no intentando aprovecharnos de nada y sin ningún prejuicio discriminatorio, al contrario, los reivindicamos por los saqueos que sufren y como la sangre más pura de latinoamérica.
Continuará...

viernes, 25 de septiembre de 2009

Nuestra mayúscula América

"Los Incas tenían un alto conocimiento en astronomía, medicina, matemáticas entre otras cosas, pero los invasores españoles tenían la pólvora. ¿Cómo sería América hoy si las cosas hubieran sido diferentes?"


- "Fúser, mirá la que se me ocurrió: casarme con una descendiente de un Inca. Fundaríamos un partido indigenista en estas condiciones, incentivamos todo un pueblo a votar, reactivamos la revolución de Tupac Amaru, una revolucion indoamericana, Fúser ¿qué te parece?"
- "¿Una revolución sin tiros?..vos estás loco, Mial."


"¿Cómo es posible que sienta nostalgia por un mundo que no conocí? ¿Cómo se explica que una civilización capaz de construir esto, sea arrasada para construir... esto?


.....


"Me alegra dejar atrás lo que llaman "la civilización", y estar un poco más cerca de la Tierra".


.....


"Esa fue una de las noches más frías de mi vida, pero vivirla me hizo estar más cerca de la especie humana".


.....


"Aunque lo exiguo de nuestras personalidades nos impida en estos casos ser voceros de su causa, creemos, y despues de este viaje mas firmemente que antes, que la división de América en nacionalidades inciertas e ilusorias es completamente ficticia. Constituimos una sola raza mestiza desde México hasta el Estrecho de Magallanes. Así que tratando de librarme de cualquier carga de provincialismo, brindo por Perú y por América unida".


.....


"¿Fue nuestra vision demasiado estrecha, demaciado parcial, demasiado apresurada? ¿Fueron nuestras conclusiones demasiado rígidas? Tal vez... pero ese vagar sin rumbo por nuestra mayúscula América me ha cambiado más de lo que creí. Yo ya no soy yo, por lo menos no soy el mismo yo interior".


Esta película fue y será la más psicotizante y real inspiración. Gracias Diarios de Motocicleta.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Resumiendo... (fuera de programa)

Entonces, he aquí un resumen final del periplo (el de los muchachos es más extenso), graficado con estrepitosa exactitud en un mapa. 




Pasame el fibrón.


Realmente no es físicamente cómodo ni recomendable recorrer media Sudamérica en colectivo. Tu espalda no te lo va a agradecer, pero no hace falta que diga que vale mucho más que cualquier dolor de espalda y la cantidad de guita que pueda salir viajar en un cómodo avión.


1º Unquillo - Córdoba
2º Córdoba - San Salvador de Jujuy
3º San Salvador de Jujuy - Tilcara
4º Tilcara - La Quiaca
5º Villazón - La Paz (Bolivia)
6º La Paz - Cusco (Perú)
7º Cusco - Ollantaytambo
-Tren Ollantaytambo - Machu Picchu (Aguas Calientes)
8º Santa María - Cusco
9º Cusco - Copacabana (Bolivia)
10º Copacabana - La Paz
11º La Paz - Potosí
12º Potosí - Villazón
13º La Quiaca (Argentina) - Humahuaca
14º Humahuaca - San Salvador de Jujuy
15º San Salvador de Jujuy - Córdoba
16º Córdoba - Unquillo


Resumiendo: 16 colectivos y un tren.

lunes, 7 de septiembre de 2009

07/02 – Día 19 – Córdoba me llama

Vuelvo.


Vuelvo con mis amigos en la mochila, aunque parezca que solo está llena de ropa mojada y sucia.


Vuelvo con mil historias en la punta de la lengua que, insistentes, van a salir hasta que el tiempo y la memoria me jueguen en contra, hasta que me convenza del todo de que no las hemos vivido.


Vuelvo con 600 fotos en la cámara, pero millones de imágenes en la cabeza, con Machu Picchu en la retina del ojo, como llamándome de nuevo.


Vuelvo contento, hemos cumplido el objetivo. Con esta reformulación burda de la frase del Sargento Cabral, quiero decir que vuelvo con un sueño menos.


Vuelvo con más ganas de viajar. Ahora fue Bolivia y Perú, después será cualquier lugar cuando el tiempo lo permita mínimamente; la plata queda en un obseno segundo plano. Ahora me doy cuenta de que es posible viajar sin la prioridad del dinero y con mínimas cantidades del mismo. Cuando de verdad hay ganas, las ganas se transforman en posibilidades.


Vuelvo más crecido, agradecido, con algunos regalos y la cabeza abierta de par en par.


Vuelvo pensando en seguir peleando puertas para adentro y afuera, que lo que vuelve volverá en forma de grandes satisfacciones, indefectiblemente en forma de gente y más viajes.


Vuelvo pensando en que tengo que vivir y ganarme la vida en todo sentido a partir de ahora. Y una y otra vez se me viene a la cabeza una pregunta: ¿vivir por nada o morir por algo?


Vuelvo pensando en una Latinoamérica unida, para que podamos crecer, en lo posible sin más sangre.
¡¡Vuelvo a mi Córdoba, carajo!!

martes, 1 de septiembre de 2009

06/02 – Jujuy at Chuli's, día II

Nos despertamos y ahí nomás con el compadre Nachito en el auto a llevar a los amigos que se iban a Salta. Me despedí de los compañeros aventureros Nacho y Teto Chayanne, pensando en lo que hicimos, pasamos y logramos. Y otra vez me viene la idea de que sin ellos no hubiese ido a ningún lado, de la mutua necesidad, y la sensación de un agradecimiento que no se expresa con palabras de ningún diccionario.


Quedé solo con Nachito Jorge en Jujuy, y de eso puede salir cualquier cosa. Después de eso fuimos a la Municipalidad a saludar al Chuli y a que yo conozca el ambiente político de esta ciudad desde adentro, por lo menos por un rato.
Volvimos los tres en el auto a la casa, almorzamos muy rico y charlamos de todo un poco. La familia Jorge es muy grande, humilde y hospitalaria a pesar de lo que es y representan en la ciudad actualmente.


Como llovía como si fuera el Éxodo, a Nacho se le ocurrió llevarme a la tarde a conocer las Termas de Reyes, que están ahí cerca en las montañas, a lo cual yo no opuse ninguna resistencia. Gran relax nos pegamos en una pileta de agua bien caliente, mientras llovía como si fuera la última vez. Salís listo y sedado de ahí. Una lechuguita. Espectacular.


Tipo 6 y media nos fuimos de vuelta a la casa, preparé todas las cosas y bajamos al centro a comer unos panchos antes de que yo tomara el Bondi.


Me despedí del grande Nachito, que me llevó hasta la terminal, esperando vernos de nuevo en Córdoba. Llegué justo para tomar el VIA TAC, que a las 9 en punto hizo marcha atrás y salió para el sur, para mi casa.

jueves, 27 de agosto de 2009

05/02 – Jujuy at Chuli's, dia I


Así fue y después de despertarnos muy tranquilamente, desayunamos unos mates con pan en la plaza y dejamos Humahuaca un poco después del mediodía, para estar en Jujuy a las 15 hs. En esas dos horas y media volví a disfrutar de la Quebrada como si fuera la primera vez, hasta llegar al valle rodeado de sierras verdes en el que está San Salvador.

Al pisar la capital de la provincia, morfamos las mismas pizzas que a la ida, sacamos pasajes en la misma terminal (los compañeros a Salta y yo a Córdoba) y nos pusimos a esperar a que el compadre Nachito Jorge nos busque para ir a su casa. Llamadas de por medio, nos encontramos y fuimos en su auto para la casa del intendente (el padre, Chuli Jorge, es el mandamás de la ciudad). La casa es espectacular, perfecta diría yo, por lo menos al lado de la mía. Aunque la mía es la mía y en la casa del compadre me sentí como en la mía.

A la tarde tuvimos que mostrar nuestra inanición en la pileta. A no olvidarse de que venimos de 17 días de (sobre)vivir a base de arroz y/o papas y salchichas, popularmente conocidas en Perú como salchipapas.

Nachito, una masa como siempre, nos abrió todas las puertas, comimos todos un asadaso con su gran familia y nos quedamos los cuatro como hasta las 5 tomando fernet, guitarreando y escuchando música.

Jujuy tiene la cultura y la tradición a flor de piel, impresa con intensidad en cada cosa. Nachito nos contó miles de historias de su provincia y del norte que son claros reflejos de una cultura fuerte y muy admirable, que a la vez es parte orgullosa de nuestra Argentina.

El día terminó, como siempre, a lo grande, y nos fuimos a dormir destrozados. Al otro día arriba a las 11 y media porque los muchachos se van a Salta a las 13 hs. y yo directo a Córdoba a las 21. ¿Qué habremos hecho todos estos días?

martes, 18 de agosto de 2009

04/02 – Otro día humahuaqueño


Dormimos fantástico y a las 10 y media nos fuimos de la casa. Queríamos buscar otra cosa más tranqui donde tuviéramos más libertad y un ambiente más nuestro. Lo encontramos: una casita llena de viajantes hombres y mujeres, cocinando todo nosotros, durmiendo en el piso. Excelente.


Al mediodía nos cocinamos unos fideos monumentales y a la siesta la usamos para hacer nada un rato. Luego salimos a caminar a la plaza y subimos al monumento característico que está en la parte alta de este pueblo. Ahí nos colgamos un rato largo a base de mates y recuerdos de todos estos días.


Más a la tarde, con unos porteños de la casita donde estábamos, nos tomamos unos Fernets y a la nochecita, después de cenar arroz, que a esa altura ya circulaba por nuestras venas, salimos a conocer una peña con música en vivo, en un lugar que se llama Ahicito. Buena música, buen folclore, pero el ambiente medio apagado porque había poca gente (era día de semana, seguramente los jueves, viernes y sábado se pone).


Así fue nuestra última noche en Humahuaca y en la Quebrada. A la mañana nos despertamos y sacamos pasajes a San Salvador de Jujuy al mediodía. Me voy a encontrar con el grande de Nachito Jorge para coronar este viaje de una forma inmejorable. Ahí me separaré de los camaradas aventureros. Yo iré directo a Córdoba a ponerme a hacer la tesina y ellos van a ir más despacio viendo si llegan a Santa Fe.


Esto está llegando a su final. Parece imposible que hayamos hecho lo que hicimos. Nada más las fotos nos intentarán convencer de que esto realmente existió. Estamos alucinando cada vez más, y esto no tendrá fin en todo lo que reste de nuestras vidas.